
Ama y haz lo que quieras, estas palabras son de San Agustín; Agustín conoció el verdadero amor. Cuenta la historia que Agustín era un hombre muy desordenado y daba muchos dolores de cabeza a su mamá. Pero que Santa Mónica, así se llamaba la mamá de Agustín era una mujer muy piadosa y amaba mucho a Dios.Mónica amaba mucho a su hijo y quería que fuera feliz, así que pidió mucho a Dios por su hijo. Y nos sigue contando la historia que después de treinta años Mónica comenzó a ver los frutos de sus ruegos porque perseveró sin perder la fe.
Espero les guste esta pequeña historia.
Con amor,
CarmenZ





